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Atmâ, el Sí transcendente -Parte3






Anatta
La doctrina del no sí (anatta), es decir de la no existencia de un sí es uno de los grandes caballos de batalla del sectarismo Budista.bra
De hecho, lo que se niega es un sí personal y no el Sí transcendente del Advaita Vedanta.
Ananda Coomaraswamy ha demostrado en sus estudios sobre el budismo que, si en numerosos discurso Buda Gotama negaba la existencia del sí, en otros discursos
invitaba a “tomar refugio en el Sí”. Bajo pena de tachar a Buda de incoherencia intelectual, debemos comprender que conocía perfectamente la existencia de la doctrina de los dos sí, que ya se plantea en los himnos del Rig Veda. Así, la “toma de refugio” que propone se refiere al Sí transcendente, mientras que la negación de la existencia concierne al sí personal.
Con el fin de no descuidar el Mensaje liberador de Buda, debemos recordar que el sí personal y la transmigración a la que está sujeto no existen mas que de forma ilusoria (mâyâ). El absoluto (Brahman) es la única Verdad, la única Realidad (Satya).
Negar la existencia del sí personal, como lo hace Buda, es, pues, atacar lo que constituye el corazón de la ilusión. Pero esta negación no induce a ninguna contradicción con la tarea de desidentificación discriminante (viveka) propuesta por el
Advaita Vedanta. Si yo no soy ni el cuerpo físico, ni la energía vital, ni la mente, ni el intelecto, eso implica que el sí personal no existe.
La afirmación: “yo soy el Sí” que representa una identificación con nuestra Identidad transcendente, necesita previamente una desidentificación de todos los componentes del hombre y una negación de la existencia de un sí personal.
En esta “negación-afirmación”, encontramos un perfecta concordancia entre el Budismo y el Advaita Vedanta. Concordancia que, evidentemente, se apresurarán a
rechazar los espíritus sectarios.
Por tanto, es solamente en el seno de las apariencias de la ilusión cósmica (mâyâ) que transmigra un sí personal (jivâtman). De hecho, sólo hay una corriente de fenómenos que transmigra. Corriente de fenómenos en el que se construye (ahamkâra), un sí ilusorio. Siendo la única Realidad (Satya) el Sí transcendente (Atmâ), que percibe esta corriente de fenómenos.

Atmâ y Para-Atmâ
Atmâ es el Sí.
Para-Atmâ es el supremo Sí.
En numerosos textos tradicionales, en la boca de numerosos Maestros, así como en un uso corriente, Atmâ y Para-Atmâ son utilizados como términos equivalentes. Sin embargo, en un uso más estricto del vocabulario, Atmâ designa nuestra Identidad transcendente que es de la misma naturaleza de Brahman; mientras que Para-Atmâ designa nuestra suprema identidad que es de la misma naturaleza que Para-Brahman.
Ahora bien, el Absoluto tiene por naturaleza Sat-Chit-Ananda, el Ser-Conciencia-Beatitud, mientras que Para Brahman, el supremo Absoluto, se sitúa más allá del Ser y del No Ser.
El Ser puro (Sat), es una de las nociones más sutiles a aprehender por el intelecto (buddhi). Se puede decir que el Sí (Atmâ) es nuestra Identidad ontológica y transcendente, tal y como el intelecto puede concebirlo. Mientras que el supremo Sí (Para-Atmâ) es la misma Identidad en su aspecto supra ontológico e indecible.
Algunos han realizado su Sí (Atmâ) y sitúan su Identidad en la Consciencia Testigo (Chit), sin haber realizado en su vivencia su supremo Sí (Para-Atmâ), arraigando su Identidad más allá del Ser universal y de la Consciencia universal.
Si una clara distinción entre Atmâ y Para-Atmâ es interesante, sin embargo, no nos debe llevar a imaginar una separación entre los dos.
La profundidad de la consciencia mental (chidâdhasa) de una persona, es la pura Consciencia (Chit) universal y transcendente del Absoluto. La profundidad de la Consciencia (Chit) del Absoluto (Brahman), es el Inconocible supremo Absoluto (Para-Brahman), que se sitúa más allá de todo Atributo y Cualidad particulares (Nirguna-Brahman).

Le supremo Sí (Para-Brahman), aunque inconocible para el intelecto (Buddhi), constituye el insondable misterio de nuestra verdadera, inefable y constante Naturaleza.
Es posible que el hombre viva esta Realidad inefable, puesto que se trata de su Identidad verdadera sobre la que no se hace más que sobreponer (adhyâsa) las actividades del intelecto y de la mente.
El Sí (Atmâ) es la Consciencia Testigo que percibe el instante presente. Esta Consciencia que percibe todos los estados de consciencia no puede verse a ella misma, igual que un ojo no se ve a sí mismo. Superando este nivel, Eso (Tat) que somos, en un plano de atrás indiscernible constata la presencia de la Consciencia Testigo de Sí. Eso, al aprehender la Consciencia misma, se sitúa más allá de ésta, y Eso, que somos, pero que ningún concepto puede definir, es nuestro supremo Sí (Para-Atmâ).

Atmâ vichara
Atmâ vichara, es la investigación (vichara) sobre nuestro Si transcendente (Atmâ).
La investigación sobre nuestro Sí transcendente, es el movimiento de interiorización por el cual se descubre nuestra Identidad transcendente. La atención debe de volverse hacia la fuente del “yo”, con el fin de descubrir que el verdadero YO (AHAM), es el Sí. Este verdadero Yo, que es el del Sí transcendente (Atmâ) está oculto por el falso “yo” (ahamkâra) que se identifica con el cuerpo y la mente. Al permanecer
la atención arraigada en la presencia de nuestro Sí, los pensamientos se interrumpen, al menos algunos instantes, y nuestro estado de pura Consciencia (Chit) resplandece.
Este es el medio mas directo, el más esencial, que es considerado por Ramana Maharshi como superior a todos los demás. Superior a la reflexión discriminante (viveka) y a la meditación (dhyâna).
Se puede traducir Atmâ vichara por “investigación sobre el Sí” o “búsqueda del Sí”, pero estas traducciones tienen por gran desventaja el dar la impresión de que se busca algo exterior a nosotros mismos, lo cual falsea radicalmente la perspectiva, pues no se trata de la búsqueda de algo abstracto o extraño, sino de la búsqueda de una constatación, la constatación de nuestra Presencia, nuestra Identidad transcendente.
Traducir Atmâ vichara por “auto investigación” es infiel, ya que la palabra Sí (Atmâ) no figura en ella. Por otro lado, eso induce al error de atribuir al Sí el movimiento de investigación, cuando es la atención humana la que se vuelve hacia nuestro Sí y se fija en El.
Por abreviación, la palabra vichara es a menudo utilizada como equivalente de Atmâ vichara.

Vichara marga
Practicar Atmâ vichara, es seguir la Vía (Marga) de la investigación interior.


Proximamente parte IV

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